MIGA es una aplicación de recomendación de comida centrada en el plato, no en el restaurante. Calificás los platos que comés y MIGA aprende tu perfil de gusto: qué sabores, intensidades y texturas te gustan de verdad. Con ese perfil convierte cualquier menú en una respuesta ordenada a la única pregunta que importa cuando te sentás a la mesa: ¿qué pido?
Cada persona llega a la mesa con años de preferencias acumuladas y ninguna forma de consultarlas. MIGA las vuelve visibles: tu gusto toma forma, y esa forma se puede leer.
Una calificación de media estrella ya alcanza. MIGA infiere el carácter del plato —cítrico, intenso, crocante, reconfortante— a partir de lo que es, así que calificar una pizza le enseña algo aunque no escribas una sola palabra. Si querés dar más detalle, el sistema se afina. Nunca es el precio de entrada.
La misma milanesa puede dejar señales completamente distintas en dos personas. MIGA no busca el consenso: busca tu lectura. Por eso una recomendación de MIGA viene con una razón que podés entender, y no con un promedio de estrellas de gente que no conocés.
Entrada, perfil, salida. Cada plato que calificás actualiza tu modelo personal, y cada menú que abrís se reordena en consecuencia. Los porcentajes son recomendaciones, no certezas de laboratorio.
MIGA se está preparando para sus primeras mesas en Buenos Aires. La lista de espera está abierta para personas y para restaurantes.
MIGA is a food recommendation app built around the dish, not the restaurant. You rate the dishes you eat; MIGA learns your taste profile — which flavours, intensities and textures you actually return to — and uses it to turn any restaurant menu into a ranked answer to the only question that matters once you're at the table: what should I order?
Everyone arrives at the table with years of accumulated preferences and no way to consult them. MIGA makes them visible: your taste takes a shape, and that shape can be read.
Half a star is enough. MIGA infers a dish's character — citrusy, intense, crisp, comforting — from what the dish is, so rating a pizza teaches the system something even if you never type a word. Add detail and the profile sharpens. Detail is never the price of entry.
The same dish can leave completely different signals in two people. MIGA isn't looking for consensus, it's looking for your reading. That's why a MIGA recommendation comes with a reason you can understand rather than a star average from strangers.
Input, profile, output. Every dish you rate updates your personal model, and every menu you open is reordered accordingly. The percentages are recommendations, not laboratory certainties.
MIGA is getting ready for its first tables in Buenos Aires. The waitlist is open to diners and to restaurants.
MIGA — Buenos Aires, Argentina · @miga.bsas